Una comunión de comunidades comprometida en redescubrir, asumir e implementar la Iglesia una, santa, católica y apostólica, como la anunciaron los Apóstoles, la estructuraron los Padres de la Iglesia y se vivió en el primer milenio, para ser plenamente fieles a la Palabra de Dios y alcanzar la Ortodoxia y la Unidad Ecuménica.